a la poesia
SOY
1
Soy aquella que busca
la verdad en cada verso,
y la que abre un poema
al más simple pensamiento.
2
Soy la que prisionera
dentro de su propio verso,
renace entre rima y rima
reviviendo los recuerdos.
3
Soy yo la del vino alegre,
risa franca, corazón sincero,
la que derrama en prosa
los más dulces sentimientos;
4
la que, como arena, se arrastra
hasta el mar de los recuerdos
y huye del sol candente
buscando un refugio eterno.
5
En la palabra, soy yo,
la que busca de los sueños
algo real y tangible
para convertirlo en verso;
6
y en la música, sus notas
canción y sentimientos
que incansable se fatiga
para dejarlos impresos.
7
Soy también:
la que en vano intenta
guardar en sus poemas,
del murmullo de la voz,
las más fervientes ideas.
Miriam Ramos Ramos
EL VERSO
1
Que se rebele el viento o sus tormentas,
que me hunda en los ríos profundos
o en los anchos mares salados,
que me fatigue el sol, el calor, la sed;
pero que no muera el verso feliz
que corre en mi memoria,
2
Que me sorprenda el vacío,
sostén de la nada,
que no me responda el eco,
que resbalen mis suspiros;
pero que no muera el verso
que crece en mis entrañas.
3
Que la noche me descubra acorralada
o la luna no me entregue su brillo,
que me niegue el coquí su canto;
pero que no muera el verso
que en mi existencia abrigo.
4
A nada temo, en esta vida
si el verso es mi amigo,
si la rima ondea en mi camino,
si el verso se convierte en rosas.
¡Qué me importa el abismo!
Miriam Ramos Ramos

Pintura de Egisto Lancerotto, nacido en Noale, Venecia, Italia, 1847-1916.