JOSE P.H.HERNANDEZ

Hatillo, Puerto Rico, 1892 / Rio Grande, Puerto Rico, 1922

Poemas Copiadas del Libro: POESIAS-TOMO 2
(Ediciones Borinquen Editorial Coqui
San Juan de Puerto Rico 1965)


MADRIGALES
DE JOSE P.H. HERNANDEZ

TABLAS VARIAS Barra106

Madrigal
Lema: En el jardín

Se engalanó el jardín con los primores
De tu incesante acopio,
Y tu planta de céfiro y de opio
Puso a soñar el alma de las flores,
Y el jardín engarzó en su maravilla
Las esmeraldas de tus ojos bellos,
Y eran de oro las mariposillas
Bajo el sol auroral de tus cabellos,
Sustanciación de luz y amor y arte,
Digna de esclavizar la diosa Astarses,
Marchabas tan radiosa,
Que un ruiseñor lloro sobre una rosa
Por no tener más trinos que brindarte.

TABLAS VARIAS Barra106

Madrigal
A unos ojos astrales

Si Dios un día cegara toda fuente de luz,
el universo se alumbraría
con esos ojos que tienes tú.
Pero si –lleno de agrios enojos
por tal blasfemia– tus lindos ojos
Dios un día te arrancase, para que el mundo
con la alborada de tu pupila no se alumbrase;
aunque quisiera, Dios no podría
tender la noche sobre la nada....
Porque aún el mundo se alumbraría
con el recuerdo de tu mirada!

TABLAS VARIAS Barra106

Madrigal
Lema: a tus ojos pensativos y dolorosos

Ojos tristes y bellos.
Lánguidos ojos de mirada mansa,
yo he contemplado en ellos
la soledad de un páramo remoto
nimbado por un iris de bonanza
bajo un azul ignoto.
Ojos dulces y buenos,
que en vez de contemplar yo los aspiro
como botes de ungüento derramado.
¡Ojos que son dos tristes nazarenos
con la cruz de un suspiro
de todo aquel mortal que os ha mirado…!

TABLAS VARIAS Barra106

Madrigal Galante
Lema: Juventud Eterna

Muy bella sois, señora,
dos eglantinas vuestros labios
dos abejas de oro vuestros ojos,
y vuestra faz un ósculo de aurora
ciertamente no sé
si por primera vez os veo ahora
o si hace muchos años: que no pueden
precisarlo mis ojos cuándo fue…
Y es que por veros otra vez--¡Tan bella ¡--
los añoa retroceden
y siguen como pajes vuestra huella.

JOSE P. H. HERNANDEZ

barra2-1.gifBrindis


Venga una copa, una risa,
Una caricia y un beso,
Y aprisiona mi alma toda
En la red de tus cabellos.
Que siendo tu amor mentira,
Pues me lo dicen tus ojos,
Siento gondolear mi alma
Por una laguna de opio.
¿Por quien brindas, vida mia,
Por mi desden y tu amor
Como brindabas ayer?
Pues adelante la farsa:
¡Brindo en mi copia de rimas
Por mi amor y tu desdén!

barra2-1.gif

El Sol canta en el rio


El sol canta en el rio la pena de la hora,
es un sol moribundo, como un cisne de plata
el plomo de la tarde diríase de un lago
inmensamente triste. Hay revuelos de garzas.
como estremecimientos de ráfagas de aurora:
pero la tarde es triste con infinito duelo,
Dobleganse los sauces bajo una misteriosa
Pesantez, cual si todo el plomo de los cielos
gravitara en su copa, ¡Oh, sauces agobiados!
¡Oh, cielo, como inmenso corazón moribundo!
¡Oh, sauces agobiados bajo una misteriosa
pesantez: enigmático, cabizbajos y mudos!

barra2-1.gif¡OH, Recuerdos lejanos!


¡Oh, recuerdos lejanos, sois lámpara encendida
en esta eterna hora de sombras y silencio!
¡Remotas venturanzas, en nuestras claridades
se baña como un ave mi corazón enfermo!
¡Oh, resplandor divino de la primera lagrima!
¡Oh, lagrimas remotas, deliciosas y frescas!
¡Sed misericordioso roció en mis mejíllas
--páramos desolados floridos de tristeza!
¡Ojos míos, siquiera cerraos algún día!
¡Ay, siquiera en la noche cerraos una vez!
¡Vuestro fuego ha abrasado mi rostro, y ni un suspiro
--remedo de la brisa—le viene a socorrer!
¡Oh, recuerdos lejanos, sois lámpara encendida
cuyo fulgor, apenas el eco de un fulgor,
se pierde entre las sombras glaciales de mi alma
como un niño, temblando de frio y de pavor!


JOSE P.H. HERNANDEZ


Pintura de: Ferdinand Georg Waldmüller, nació en Viena, Austria, 1793-1865