LA ISLA DE LO SUEÑOS
1
Un extraño sentimiento
en mi alma adormecida
sacude mis entrañas
dejándome aturdida.
En los mares tormentosos
de la vida que transita
entre olas que se rompen
ya mi barca se desliza.
Voy remando, poco a poco,
llegando hasta la orilla
De pronto, entre las brumas
¡Un paisaje, Una isla!
a lo lejos se divisa.
2
Es la isla de los sueños
en la infancia perseguida;
donde aguarda aquel tesoro
de leyenda prometida.
Me sorprende aquel paisaje
de naturaleza tan divina
¿Será el Edén?, me pregunto.
Inicio así, mi travesía:
3
Puedo apreciar entonces
en la isla, ya tranquila:
árboles frondosos
que deleitan a la vista;
y de entre sus ramas
el fruto y su semilla:
maduras y jugosas
de variedades infinitas:
uvas y manzanas
fresa y mandarina
nueces y avellanas
cereza y nectarina.
Por encima de los árboles
observo entretenida:
¡Pajaros que vuelan!
que entonan dulce melodía;
y bajo el cielo azul celeste:
¡el sol radiante que ilumina!
4
Un jardin hermoso
en medio de la isla.
con flores primorosas
allí también había.
Querubines custodiaban
el Arbol de la Vida
Serafines irradiaban
de gran gozo y alegría.
No hay duda, me reafirmo:
Es la tierra prometida
Jardin Edén soñado
¡Paraíso Maravilla!
5
¿Y dónde está el tesoro?
aún pregunto sorprendida.
Está en el fondo de tu corazón:
responde una vocecita.
Es el ángel de la infancia
la inocencia consentida;
la ternura que es dulzura
en el tiempo detenida.
Y los sentimientos fluyen
en mi alma complacida
navegando sin temor
en los mares de la vida.
A pesar de las tormentas
a pesar de las desdichas
acunando en mi corazón
tantas dichas y alegrías.
15 de agosto de 2020
Miriam Ramos Ramos
15 de agosto de 2020