
DEJARE DE SER
Dejaré de
ser la letra en mi poesía
y otras
voces, me recitarán un día;
Otras
voces nuevas y tranquilas
arrullaran
mi alma, eterna golondrina
dejaré el
aliento, fresco de mi vida,
sellado
para siempre en notas de poesía:
Otras
voces, lejanas y pasivas
preguntarán,
tal vez: ¿quién fue
ésta, que
así amó en su vida?;
responderé
en mi verso:
“siempre
fui un alma amanecida”.
Dejaré
incompleto los rezos
y
plegarias de un alma abatida
otras
voces por piedad bendita
dirán “amén”,
quizás “avemaría”
(mi verso:
“adiós patria bendita“)
Dejaré
silencios marchitos
y sombras
pequeñitas
todo y
nada en fragmentos
en las
páginas heridas
y otras
voces recitarán:
“Puerto
Rico, isla chica”.
Otras
voces nuevas y sencillas
repetiran
a sol y viento:
“todo
pasa, todo se olvida”,
y yo me
escucharé (allá en la otra vida)
tantas y
tantas veces repetida.
Dejaré por
siempre el mar
¡inmenso
mar de noches frías!
dejaré de
ver la luna...
¿llorará
en mi partida?
Otras
voces dirán:
“está con
Julia y Alfonsina”
también
devolveré a la noche,
las
estrellas que me huían.
Dejaré
verso a verso enlazado
cada
minuto transparente de mi vida
(y el día,
hora y minuto)
de otro
presagio que se avisa.
y otras
voces confundidas
repasaran,
tal vez:
¡toda mi
voz antigua!
Dejaré de
ser la letra en mi poesía
para que
otras voces ajenas me repitan.
Miriam Ramos Ramos
01/04/02 / 10:00 p.m.
Pintura de : Leonardo da Vinci, nacido en Anchiano, Italia, 1452-1519.